Número 32 - Año V

¡Basta! La palabra...

Escribe: Luis Doval

La palabra es un sacramento de difícil administración
José Ortega y Gasset

Me fascinan los discursos que proponen cambios para los diferentes componentes del sistema educativo, para la formación docente, para las actividades de enseñanza y aprendizaje…, sobre todo, aquéllos que incitan a fomentar y desarrollar en los alumnos el espíritu crítico. Del mismo modo, contemplo maravillado a los docentes que alegan de continuo impulsar esas prácticas. Claro, hay quienes olvidan aclarar que sólo las validan cuando sintonizan con sus propias ideas, pero son detalles menores.

Ante tanta insistencia, me asaltó la pretensión de ejercer una de las siete virtudes capitales y, diligentemente, me dije: ¡sí señor! Basta de clases frontales, tendencias dogmáticas y respuestas terminadas. En adelante, pensamiento y lectura crítica.

En el terreno del pensamiento me sentía inseguro, pero avancé entusiasta por la senda de la lectura. Recorrí con atención los destinos más visitados: la reserva natural Los Contenidos , el despeñadero La Metodología, los sinuosos torrentes La Evaluación , la cueva esquizofrénica El Doble Discurso Diario, y lugares similares.

Pero donde realmente me sentí cautivado por el paisaje, fue en Los Pantanos del Neologismo y en el Delta de las Palabras Inutilizadas . Son parajes ocultos detrás de la frondosa Selva de la Jerga, cuesta llegar, pero una vez allí, el lugar es paradisíaco. La creación prolifera variedad hasta límites casi inimaginables.

He regresado del viaje con algunas perlas bibliográficas para mi biblioteca y una certeza geográfica en mi espíritu: “la casualidad está muy lejana de las causas”

En mi cuaderno de viajero quedaron multitud de anotaciones sobre la sinfonía del camino. Palabra por palabra. Una de ellas: áulico. Vocablo que utilizan con inusitada frecuencia por aquéllas zonas, para referirse a lo que sucede en el espacio que delimitan las paredes del aula escolar.

Parecen desconocer que el término corresponde a las Cortes y que identifica al conjunto de obsecuentes y alcahuetes que se mataban por estar cerca del Rey y, sobre todo, en las ocasiones en que el monarca se dedicaba a poner fuera de sí, ciertas cuestiones de relativa urgencia.

Dicen los grandes pensadores (1)(En una reducida y piadosa síntesis)

“Elaboración, aplicación y evaluación de Proyectos Curriculares Institucionales y Áulicos que promuevan la calidad y la equidad educativa, a partir del reconocimiento de la diversidad socio-cultural y de la individualidad de los alumnos”.

… las sucesivas transposiciones didácticas y mediaciones que convierten el conocimiento erudito, es decir, el saber elaborado, en conocimiento a enseñar, y el currículum real, aquel que se desarrolla en el mundo social, cultural, de las interacciones institucionales y en el ámbito áulico ”.

“… operativización (¿?) (2) del currículum a partir de las jerarquías de la institución escolar, del desarrollo de la propuesta curricular en el salón de clases, de la conformación de significados en la práctica cotidi ana , así como en relación a la transmisión, tanto de una ideología dominante como de una resistencia, a través del trabajo curricular extra-áulico ”.

“La relación entre la escuela y la comunidad constituye la otra cara de la moneda, y el mecanismo que en todo caso permite, cuando es adecuada, romper este círculo vicioso. A niveles áulicos , ello se traduce en la relación entre el docente y los padres de familia de sus alumnos”.

Seleccione un proyecto educativo (puede ser áulico , institucional o jurisdiccional)”.

Para los que consideramos que la unidad de transformación de la educación es la institución y no el aula, los modelos de organización y gestión institucional adquieren una importancia central ya que pareciera que, por ser facilitadores o condicionantes de las opciones del trabajo áulico , el reto de la transformación se concentra hoy en estos aspectos”.

… comienzan a encontrarse preocupaciones e investigaciones acerca de los tiempos de los alumnos a la vez que algunos autores piensan en los tiempos de los docentes y distinguen entre los tiempos de trabajo (que incluyen tiempo áulico , tiempo no áulico destinado a los alumnos y tiempo institucional)…

Dicen los CBC, Capítulo de Lengua (3)

…la lectura no debe agotarse en una instancia de lectura literal, sino que supone procesos de inferencia, valoración y crítica que configuran el desarrollo de estrategias de comprensión lectora (¿?) (4)”. (Pag. 32)

Es contenido de la EGB (…) la riqueza y precisión léxica de las comunicaciones escritas”. (Pag. 33)

Expectativas de logro:

•  Valoración de los recursos normativos que aseguran la comunicabilidad lingüística.

•  Posición crítica ante los medios de comunicación social“. (Pag. 45)

Dicen otros autores

“…estos escritores se han convertido en figuras internacionales más por razones sociológicas que intelectuales, y en parte porque son maestros del lenguaje y saben impresionar a su audiencia con la hábil manipulación de una rebuscada terminología (…) concretamente queremos `desconstruir´ la reputación que tienen ciertos textos de ser difíciles porque las ideas que exponen son muy profundas. En la mayoría de los casos demostraremos que, si parecen incomprensibles, es por la sencilla razón de que no quieren decir nada”. (5)

"Jerarquía, grado, posición, nivel… ¡el sueño y la ambición de todo cortesano! Preceder a otro, aunque sólo fuera en un grado, acercarse otro escalón al ídolo de las alturas… aunque el trono no fuera el ceremonioso sillón de oro donde se tomaban decisiones de estado, sino un mueble mucho más prosaico con un agujero en el centro. A riesgo de que se nos considere un poco escatológicos, debemos consagrar cierto espacio al ceremonial y a la “mística” de este artículo doméstico. Francisco I, rey de Francia, había introducido ya el cargo de portador de la silla (porte–chaise d`affaires). Los dignatarios honrados con este título desempeñaban sus funciones ataviados con uniformes especialmente diseñados, cubiertos de medallas y portando espada. Las tareas relacionadas con la “chaise” eran de las más codiciadas en la corte, pues si los resultados eran satisfactorios, Su Majestad dispensaba sus favores con generosidad. Otrora, el espectáculo revestía carácter más o menos público. Sin embargo, Luis XIV, hombre de gran delicadeza y tacto, decidió que acto tan íntimo no debía ser ejecutado ante los ojos de una multitud. Cuando usaba el poco atractivo trono, durante media hora, poco más o menos, sólo permitía la presencia de los príncipes y princesas de la sangre, de Madame de Maintenon, de sus ministros, y de los principales dignatarios de la corte… el círculo áulico, un grupo de apenas cincuenta personas.(6)

Dice el Diccionario

Áulico, ca. (Del lat. aulicus ). (7) : 1. adj. Perteneciente o relativo a la corte o al palacio. 2. adj. Cortesano o palaciego. U. t. c. s. (8) Sinónimos: Palatino, palaciego, cortesano.

Digo yo

Aquéllos que dicen qué es lo que hay que hacer ¿lo han hecho alguna vez? Estas referencias continuas a las cuestiones áulicas, ¿será una forma sutil de inducirnos a ejercitar la propuesta?

Ya dije que con el pensamiento crítico me sentía inseguro, pero, aún con el dispositivo elemental de mis cogitaciones, me atrevo a preguntar: los neologismos y el uso abusivo de las palabras ¿serán necesarios para seguir diciendo siempre lo mismo, pero que parezca distinto?

Dentro de la misma lógica sub básica, presumo también que algunos textos dirigidos a los docentes serían más claros y útiles (o quizás no existirían), si afrontáramos sin desfallecer y con un verdadero sentido épico, el trabajo de realizar la tan recomendada “lectura crítica”. (9) Si esto sucediera, casi seguro se pondrían de moda –luego de largos enunciados explicativos sobre las nuevas tendencias en el campo de la investigación– las recomendaciones sobre los beneficios de la lectura literal y acrítica.

 

1) Omito mencionar el origen de las citas (salvo en casos muy especiales), por dos razones: a) Los lectores podrán identificarlas fácilmente. b) El precio del Pancután está por las nubes. No obstante, si alguien lo requiere, están a su disposición.

2) El interrogante se corresponde con mi incapacidad operativa.

3) Ministerio de Cultura y Educación –Consejo federal de Educación. (1995) CBC para la EGB Capitulo de lengua. Buenos Aires.

4) La pregunta, en este caso, deviene subproducto de mi escasa capacidad comprensora .

5) SOKAL, Alan y BRICMONT, Jean. (1999). Imposturas Intelectuales. Paidós. Buenos Aires.

6) Tabori, Paul. (1972) Historia de la Estupidez Hum ana . Siglo veinte: Buenos Aires). También se pueden encontrar referencias en: Van Boxsel, Matthijs (1999). Enciclopedia de la Estupidez . Síntesis: Madrid.

7) Diccionario de la Real Academia Española. (2001)

8) u. t. c. s.: “usado también como sustantivo”. Uso que no habilita vínculo con el aula

9) Esta premisa se facilita sobremanera y pierde sus características heroicas, si se los lee.


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