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| Número 28 - Año V |
Teorías implícitas del
Profesorado y Modelos de Formación Docente Escribe: Lic.
Eduardo Rodríguez
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| Toda Reforma es una negociación entre el discurso de la innovación pedagógica y las Teorías Implícitas de los profesores” (Marrero Acosta) Introducción Este trabajo pretende aportar elementos de análisis sobre el proceso de la innovación en la formación docente en Uruguay, a partir de un estudio de las concepciones pedagógicas y teorías implícitas de los estudiantes de profesorado del Centro Regional de Profesores del Litoral. Objetivo General y Contexto de la Investigación El propósito general de la investigación
es contribuir al análisis de los procesos de reforma del profesorado,
especialmente a partir del estudio de las teorías implícitas
de los futuros docentes . Objetivos Específicos · Identificar los modelos pedagógicos implícitos
de los futuros docentes Marco Conceptual Mínimo Para Marrero Acosta, “las teorías implícitas
se abstraen , principalmente, a partir de un conjunto de experiencias
almacenadas en la memoria. Se trata de un modelo de aprendizaje de
teorías basado en la adquisición de “ejemplares”
o “experiencias de conocimiento directo del objeto” y
en la información comunicada lingüísticamente o
“experiencia de conocimiento directo”.Es decir, las teorías
educativas, no son productos cognitivos conscientes, resultado de
una elaboración explicita por parte de los profesores. Se trata
de síntesis que permanecen habitualmente implícitas.
(Marrero Acosta:1991) descubrimiento de las propias teorías implícitas se
encuentran referencias que explican y organizan la práctica.
Esto puede contribuir a dotarla de fundamentación y sentido.(Hernández-Sancho,1992:139)
En la Tabla comparativa adjunta, (donde recurrimos
a la técnica denominada “matriz desordenada de datos
cualitativos” que se aplica en estos casos donde es necesaria
clasificar estructuras textuales de acuerdo a significados y términos
de similar jerarquía según criterios de clasificación
explícitos) presentamos una síntesis de la información
cualitativa referida a los recuerdos almacenados en la memoria de
los estudiantes. Relevamos 77 relatos de experiencias consideradas
exitosas de aprendizaje. Clasificamos los relatos según el
contexto institucional y que fueran originados en su experiencia reciente
en el CERP o antes de ingresar a él, y según el modelo
pedagógico implícito. Para ello recurrimos a la taxonomía
más sencilla de comparar el MODELO TÉCNICO o TRADICIONAL
con el MODELO PRÁCTICO O MEDIACIONAL(1) , considerando
para ello las concepciones sobre las estrategias didácticas
que emergen de la experiencia recordada, el rol del docente y del
alumno en esa reconstrucción, la modalidad de transmisión
o construcción del aprendizaje, etc.
Modelos Implícitos y Concepciones Previas Cuando estudiamos la información referida a
las representaciones sobre lo que significa “aprender”
para los estudiantes de profesorado y su percepción e imagen
del “buen docente”, el análisis nos permite observar
algunas consideraciones relevantes. (véase Tablas N° 1
y 2).
2) En segundo lugar, analizando los datos de la Tabla N° 2, vemos que un número significativo de estudiantes que han incorporado un modelo implícito asociado a una enseñanza como PRÁCTICA, señalan como la principal característica de un buen docente su claridad expositiva (30% de los alumnos que recuerdan experiencias de secundaria y 9 % de los estudiantes que señalan al CERP %) y el dominio del contenido de la asignatura ( si observamos la segunda fila y la primera y tercera columna, casi 4 alumnos de cada 10 ). Es evidente que a pesar de señalar experiencias almacenadas en sus recuerdos de buenas clases con metodologías activas y prácticas, los estudiantes cuando piensan en el profesor “ideal” manifiestan la concepción tradicional de la docencia, donde las características principales son el conocimiento disciplinario y el dominio de los contenidos. Es significativo que el dominio de métodos didácticos no es jerarquizado por los estudiantes, priorizando los aspectos teóricos referidos al saber disciplinar. 3) Por último, según la información de la Tabla N° 3, esta hipótesis interpretativa también es consistente cuando buscamos relaciones entre el modelo pedagógico implícito y la estrategias de estudio preferidas por los practicantes: la mitad de los estudiantes que recuerdan clases y situaciones académicas del tipo de enseñanza desde un MODELO PRÁCTICO en el CERP (47,7%), cuando estudian, prefieren hacerlo solos, al igual que el 70% de los alumnos que todavía recuerdan buenas clases prácticas de la Enseñanza Media (MODELO PRÁCTICO antes del CERP). Parecería que en el imaginario a corto plazo,
cuando se consulta sobre qué es y como se desarrolla una buena
clase, los estudiantes asocian el aprendizaje efectivo a situaciones
relacionadas con MODELOS PRÁCTICOS (investigación, salidas
de campo, debates, etc) pero el modelo implícito internalizado
por un largo período de socialización, es el que define
en última instancia su práctica concreta (el MODELO
TRADICIONAL O TÉCNICO) y este está presente en los momentos
claves de la enseñanza: las estrategias de estudio, las concepciones
sobre lo que significa aprender y la construcción del perfil
de un buen profesional de la docencia están determinadas, en
última instancia, por la biografía escolar y los modelos
pedagógicos previos.
Reflexiones Finales De acuerdo con los resultados expuestos, se abre un
necesario camino de reflexión e investigación a profundizar
sobre la incidencia de las teorías implícitas de los
docentes y sus creencias epistemológicas, factor que determina,
entre otras variables, los estilos pedagógicas que adoptan
los profesores en su práctica educativa, siendo esta una de
las principales dificultades para promover cambios en los paradigmas
de la formación del profesorado. Para que las innovaciones
avancen en las transformaciones de la cultura pedagógica y
logren incidir objetivamente en las prácticas de aulas de los
docentes, desde los centros de Formación Superior se deben
implementar estrategias de revisión crítica de las significaciones
previas e implícitas de los profesores y profesoras, y construir
nuevas concepciones didácticas en espacios de formación
profesional colegiada donde se analicen explícitamente las
visiones personales de estudiantes, profesores formadores, tutores
y equipos de asesores, en relación a sus creencias pedagógicas
y didácticas de lo que significa enseñar, aprender y
evaluar en educación. Este nuevo proceso de socialización profesional debe considerar, como mínimo, los siguientes aspectos: · La necesidad de una reflexión crítica permanente sobre la práctica escolar que logre exteriorizar , problematizar y cuestionar los modelos implícitos de los profesores en su formación inicial, en su práctica docente y en la dinámica de inserción profesional en los centros escolares. · Que tanto la forma de aprender de los futuros profesores como la necesidad de reconocer la máxima de que para enseñar no es suficiente con saber la asignatura, deben expresarse claramente como objetivos de investigación permanente del profesorado. · La comunidad académica de formadores de los Centros de Formación docente debe necesariamente consensuar, negociar e investigar sobre este tema, a efectos de no quedar anclados en la tradición y la imposición de las costumbres y prácticas sociales hegemónicas y poder transitar racionalmente , desde la teoría y desde la práctica educativa, hacia un modelo de “docente profesional reflexivo” que promueva el desarrollo de una ética del conocimiento abierta a la crítica y a la búsqueda permanente de coherencia entre teoría y práctica y entre discurso y acción. · Las conclusiones provisorias producto del análisis comparativo entre auto percepción de una experiencia exitosa de aprendizaje y los modelos didáctico-pedagógicos implícitos en las representaciones previas de los estudiantes, (que en muchos casos reflejaban situaciones de contradicción o incoherencia entre ambos) nos invita a repensar la complejidad del vínculo entre estrategia y resultado educativo, y no caer en la simplificación de buscar relaciones causales del tipo innovación pedagógica igual mayor aprendizaje y modelo técnico tradicional igual aprendizaje mecánico y repetitivo. Un recurso tradicional (como el verbalismo, y la exposición por ejemplo) puede transformarse en un potente instrumento de aprendizaje si logra el conflicto cognitivo y el cambio conceptual necesario para que el alumno logre construir conocimiento nuevo y aprendizaje significativo. Por otra parte, las salidas de campo, las investigaciones aplicadas o bien estudiar en grupo y fomentar la participación de equipos para elaborar informes académicos pueden caer, como afirma Zabala, en la trampa del falso activismo, al considerar la actividad como buena en sí misma, y pueden servir, en lugar de desarrollar el aprendizaje comprensivo, a imponer el viejo esquema de reforzamiento de la memoria mecánica y aprendizaje individual (sólo algunos trabajan y la mayoría son “paracaidistas” en el proceso). En síntesis, acordamos con la propuesta de Zabala cuando afirma que es determinante ”(...) el reconocimiento de las ideas que poseen anteriormente los estudiantes, los medios utilizados para dar respuestas a las dudas planteadas en el análisis y la verbalización de las diferencias entre el antiguo conocimiento y el nuevo, una serie de acciones que tienen que posibilitar no sólo que el aprendizaje sea lo más significativo posible sino que a la vez se aprende a reconocer el propio proceso de aprendizaje y las estrategias personales para conseguirlo” (Zabala, 1998:91) · Por último, de acuerdo con los resultados parciales y hallazgos de este trabajo, se debe analizar con mayor atención la aceptación estratégica y provisoria, por parte de un número no menor de estudiantes de profesorado, del discurso de la innovación y eventualmente del ejercicio pedagógico de practicas innovadores en el marco de modelos de enseñanza mediacionales y constructivistas, aunque estas experiencias no logran modificar el modelo implícito internalizado por la asimilación de experiencias y esquemas mentales relacionados con su biografía escolar. Es muy probable que este sea el modelo que emerge cuando los practicantes chocan con la realidad de la vida cotidiana de las instituciones escolares y con los conflictos naturales de sus prácticas de aula. Queda abierto el camino para continuar investigando la teoría y la práctica de los profesores. Bibliografía - Esteve, J. (1993) “El choque de los principiantes
con la realidad”. Cuadernos de Pedagogía. (versión
digital) Revista N° 220. Barcelona (1) Para clasificar los Modelos pedagógicas implícitos usamos los aportes de Carlos Marcelo García(1995), Angel Pérez Gómez (1995) y Sanjurjo,O, Vera,M.T (1994). En síntesis, simplificamos los Modelos como el TÉCNICO (donde predomina una concepción racional, empírica, analítica y técnica de la educación entendida como ciencia y arte y la enseñanza como transmisión verbal de conocimientos) y el PRACTICO (donde el aprendizaje se produce a partir del cambio de las estructuras mentales de los alumnos y la enseñanza se basa en las teorías constructivitas de la mediación entre teoría y práctica y el significado que docentes y alumnos adjudican a su práctica). |
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