![]() ![]() ![]() |
| Año III - Número 20 |
|
Adrián Paenza tenía 17 años y ya cursaba en la Facultad de Ciencias Exactas, porque había ingresado a los 14 (comenzó el segundo grado a los 5 años). A los 14, mientras terminaba quinto año, preparaba el ingreso a la facultad de Ciencias Exactas. Es
Licenciado en Ciencias Matemáticas y Doctor en Ciencias Matemáticas,
de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de
Buenos Aires. Allí dicta Análisis, Cálculo, Álgebra
y Análisis Complejo, entre otras materias. Entre sus cargos docentes,
públicos y privados se encuentran el de Profesor Adjunto Regular
del Deparatmento de Matemáticas de la Facultad de Ciencias Exactas
y Naturales de la UBA, entre 1979 y 1986; y Profesor Asociado Regular
del Departamento de Matemáticas de la Facultad de Ciencias Exactas
y Naturales de la UBA, entre 1986 y 1997. Publicó la Tesis
doctoral: "Propiedades de Corrientes Residuales en el caso de intersecciones
no completas", de 1979. Comenzó como periodista deportivo en 1966, con José María Muñoz en la Oral Deportiva. Hasta hace pocos meses trabajabó con Jorge Lanata en "Detrás de las Noticias". Entrevista
del Mes P: Prof. Paenza, en reiteradas ocasiones ud. ha sido muy crítico de la forma en que la matemática es enseñada en la escuela. ¿Podría resumir su posición para nosotros? A.P.: Más allá de mi opinión acerca de la metodología para enseñar matemática y de los temas elegidos, hay un hecho contundente: haga una prueba con los jóvenes del colegio secundario, por ejemplo. Si tienen que rendir más de dos materias en diciembre o en marzo, seguro que una es matemática. ¿Por qué? ¿Qué es lo que sucede para que los chicos tengan tantos problemas?, ¿qué distingue a la matemática de las otras materias? El problema mayor reside en que nosotros, los docentes, damos respuestas a preguntas que los estudiantes no se hicieron. Es muy aburrido tener que escuchar a alguien que nos de soluciones a problemas que nosotros no tenemos. Peor aún: no queda claro, siquiera, a quién pueden serle útiles tales respuestas. La tarea de un docente debería estar fuertemente cuestionada si sólo sirve para dar respuestas. Es más: creo que la tarea de un buen docente es generar preguntas. Una vez que el alumno entendió que tiene un problema, que hay algo que puede ser de su interés... si uno ha logrado pulsar la cuerda adecuada, entonces, buscar la respuesta es algo que surgirá naturalmente en la persona que tenga la dificultad: buscará la solución solo, la pensará solo o con otro grupo de jóvenes, la leerá en un libro, la consultará con un profesor, con un padre o con un amigo. No importa. El hecho esencial ya quedó instalado: hay algo para resolver, hay alguna curiosidad para saciar. Desde ese lugar es que creo que la matemática ocupa un lugar en la vida de las personas, que está totalmente alejada de los problemas que podría ayudar a resolver. P: En este tiempo de avance tecnológico, y cuando se insiste tanto en la tecnificación de la escuela primaria y secundaria, ¿siente ud. que en las cirunstancias actuales la computadora entrará en terreno fértil y que el nivel de la matemática a nivel escolar puede mejorar por esa causa? A.P.: La computadora no sólo entrará en terreno fértil (como proponen ustedes), sino que ya ha entrado hace mucho tiempo. En los países desarrollados, esta pregunta casi no tendría sentido siquiera plantearla. No hay manera de evitar el uso de una computadora, ya no sólo para el aprendizaje de la matemática, sino de cualquier otra ciencia. A esta altura del desarrollo del ser humano, no poder usar una computadora sería equivalente a tener que estudiar sin tener libros. P: En su opinión, las deficiencias en la formación científica en la escuela son debidas a mala formación de los docentes, a un defecto estructural de la currícula o a otro tipo de causas? A.P.: No creo que esté unívocamente determinada. Es una combinación de un grupo de factores; pero, esencialmente, el problema es -primero- presupuestario (ya que a quienes nos gobiernan, la educación no les interesa...) Sí, lisa y llanamente... no les interesa... no es un tema prioritario... Después, si los docentes estuvieran bien preparados para serlo, tendrían una formación que hoy no tienen. Y por último, los programas no pueden ser estáticos, porque los problemas que se estudian hoy son los mismos que había hace 50 años. Y no hace falta que diga lo que ha significado este medio siglo en avances de todo tipo como para seguir estudiando con los mismos programas, virtualmente. P: En varias oportunidades ha sugerido ud. la necesidad de cambiar la escuela primaria. ¿Cuál es su idea en torno a cómo debiera estar estructurada esta etapa de la educación? A.P.: Primero, creo que no todos los chicos, por haber cumplido (o estar por cumplir) los 6 años, están en igualdad de condiciones. La edad cronológica no necesariamente asegura igualdad de preparación, madurez y predisposición. Por otro lado, hay ciertas cosas que los chicos tendrían que hacer a los 6 años que difiere mucho de lo que hoy propone la escuela. Los chiquitos deberían estudiar un conjunto básico de cosas (digamos, escribir, leer, usar una computadora, una educación bilingüe... etc)... pero además, deberían ser estimulados en música, deporte, pintura... o quizás, debería decir para ser más abarcativo, en las artes. Es esa la época en donde se producen las grandes inscripciones para el futuro... y es el momento en el que más cuidadosos deberíamos ser... ofreciéndole a cada uno, la alternativa de poder descubrir cuál es su facilidad, su habilidad o bien qué es lo que lo emociona más. Por eso, la tarea de la escuela en esos momentos en donde se moldea mucho de lo que seguirá en la vida de cada uno, debería estar a cargo de los mejores docentes, educadores y profesionales que deberíamos capacitar. P: Es conocido por todos el divorcio que existe entre escuela y universidad, en términos formativos, y año a año asistimos a un sinnúmero de estudiantes que fracasan en su ingreso a los claustros por mala preparación. ¿Considera ud. que la Reforma Educativa ha mejorado la situación, la ha empeorado, o no ha ejercido ninguna influencia sobre ella? A.P.: No puedo opinar sobre eso, porque no tengo los datos para hacerlo. P:
Como crítico de la política nacional, ¿qué
responsabilidad atribuye al sector dirigente en el estado actual de
la Educación, en todos sus niveles? |
|