Año III - Número 17

Howard Gardner
(1943 - )

Nació en Estados Unidos hace 58 años. Hijo de refugiados de la Alemania nazi, es conocido en el ambiente de la educación por su teoría de las múltiples inteligencias, basada en que cada persona tiene -por lo menos- ocho inteligencias u ocho habilidades cognoscitivas. Investigador de la Universidad de Harvard, tras años de estudio ha puesto en jaque todo el sistema de educación escolar en EE.UU.

Gardner, neurpsicólogo, es codirector del Proyecto Zero en la Escuela Superior de Educación de Harvard, donde además se desempeña como profesor de educación y de psicología, y también profesor de Neurología en la Facultad de Medicina de Universidad de Boston .

En 1983 presentó su teoría en el libro Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences y, en 1990, fue el primer americano que recibió el Premio de Educación GRAWMEYER de la Universidad de Louisville.

En 1993 publicó su gran obra La inteligencia múltiple; en 1997, Mentes extraordinarias. Además, escribió quince libros -Arte, Mente y cerebro; La mente no escolarizada; Educación artística y desarrollo humano y La nueva ciencia de la Mente, entre otros títulos- y varias centenas de artículos


Citas

l Seguramente, no es una coincidencia que los niños de todo el mundo empiecen las escolarización "en serio" hacia los siete años. Según mi opinión, la mayoría de los niños -a esta edad- ya ha llegado a conocer todo lo que podían el mundo físico y social y el mundo de los símbolos a través de su proceso de aprendizaje natural. En algunos aspectos, esta absorción de modelos no tutelada puede ser suficiente. De hecho, en ciertas culturas no tecnológicas, tiene sentido considerar a estos niños como jóvenes adultos.

l En el parvulario y los primeros cursos de primaria, la enseñanza debe tener muy en cuenta la cuestión de la oportunidad. Es durante esos años que los niños pueden descubrir algo acerca de sus propios intereses y habilidades peculiares.

l Durante la edad escolar, un cierto dominio de los sistemas notacionales resulta esencial en nuestra sociedad.

l El ambiente favorable a los descubrimientos autónomos que proporciona el parvulario no puede proporcionar la esctructura necesaria para el dominio de los sistemas notacionales específicos como la sonata o el álgebra. De hecho, durante ese período practicamente todos los niños necesitan una cierta tutela.

l En la adolescencia, la mayoría de los estudiantes necesitan consejo a la hora de escoger su carrera. Esta tarea se hace más compleja a causa del modo en que las inteligencias interactúan en muchos roles culturales.

l El entorno rico en estímulos adecuado para los primeros años es menos crucial para los adolescentes. Inversamente, la enseñanza explícita del sistema notacional, adecuada para los niños mayores, es muy poco adecuada para los más jóvenes.

l La enseñanza explícita debe valorarse a la luz de las trayectorias evolutivas de las inteligencias.

l Un entorno educativo demasiado estructurado puede acelerar el progreso de los niños y generar un número mayor de "promesas"; pero, en el límite, también puede disminuir la posibilidad de elección e inhibir la propia expresión personal.

l Nuestro mundo está lleno de problemas; para disponer de alguna posibilidad de resolverlos, debemos hacer el mejor uso posible de las inteligencias que poseemos. Tal vez reconocer la pluralidad de inteligencias y las múltiples maneras en que los humanos pueden manifestarlas sea un primer paso importante.

l No hay nada de mágico en la palabra inteligencia. El hecho de colocar la lógica y el lenguaje en un pedestal refleja el esquema de valores de nuestra cultura occidental y la gran validez atribuida a los test de inteligencia clásicos.

l Una perspectiva más olímpica ve a las siete inteligencias como igualmente válidas. Llamar a unas talentos y a otras inteligencias pone en evidencia este sesgo. Llamémoslas a todas talentos si se quiere, o llamémoslas inteligencias.

l Una inteligencia es un potencial biopsicológico que no debe confundirse con un dominio del saber, que es una actividad socialmente construida.

l ¿Dónde está escrito que todas las personas tienen que aprender de una presentación oral o de un libro de texto? Ésas son convenciones culturales, no necesidades. Dentro de 50 años se van a reír de nosotros, porque enseñábamos y evaluábamos de la misma manera a todos los alumnos. Porque en el futuro vamos a ser capaces de individualizar, de personalizar la educación, tanto cuanto querramos.

l Las inteligencias múltiples no pueden ser un objetivo. Son un instrumento, una técnica, una estrategia. Una lapicera es un instrumento; podemos usarlo para escribir poesía, pero también para lastimar el ojo de alguien...

l El gran desafío, tanto para el docente como para el alumno, es encontrar ese equilibrio entre grado de desafío de una actividad y el grado de habilidad de la persona que la realiza.


- Citas extraídas del libro "Inteligencias Múltiples", de Howard Gardner -


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