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| Número 7-Mayo 2000 |
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¿Calidad sin Liderazgo? Escribe: Mariela Rosales * Magister en Administración Educacional, Facultad de Educación, Universidad de Concepción, Chile. Mariela es argentina y reside en Rawson, provincia de San Juan. |
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Síntesis
Introducción La formación docente no siempre incluye la formación en gestión institucional, por lo que muchos directores escolares dirigen las instituciones educativas con la ayuda de la intuición, los consejos de colegas y supervisores. En varias oportunidades se escucha a docentes quejarse de sus directores por desacertadas decisiones; y, en algunas ocasiones, se quejan porque la escuela (y en particular su director) no considera sus expectativas. El hecho de que un docente no sienta que sus objetivos personales coinciden con los de la institución, implica un menor rendimiento en su trabajo (Mc Gregor, 1969), y esto, sin duda, no favorece a la educación del alumno. La pregunta que surge es si los directores con conductas de líderes son los agentes de la calidad educativa en las escuelas donde existe rendimiento académico y donde hay coincidencia de objetivos de los agentes que allí trabajan y los objetivos institucionales, si son ellos la causa de la adaptación de la escuela a entornos cambiantes. Sobre la base de las consideraciones anteriores, en nuestro medio, se considera que los directores deberían ser evaluados con más rigurosidad y celo cuando se los designa. Una organización efectiva es consecuencia de una buena gestión directiva (Kotter, 1997). Esta afirmación aceptada en el campo empresarial, se pretende comprobar si es válida en el ámbito educativo. El tema es analizado en siete escuelas del ámbito de la Provincia de San Juan, de gestión estatal y de gestión privada. Se han seleccionado una serie de conductas de liderazgo y se han considerado diez indicadores de calidad, el análisis se realizó desde la perspectiva cualitativa. El propósito de este artículo es difundir los resultados y metodología de trabajo para contribuir al desarrollo de un tema tal actual, la calidad educativa y la designación de directores capaces de asumir los cambios propios de la época que vivimos. La presentación se estructura de la siguiente forma: se presenta brevemente el marco teórico, la metodología de trabajo, los resultados obtenidos y las conclusiones obtenidas. Liderazgo La Ley Federal de Educación que se promulgó en el año 1993 se basa en los pilares de: equidad e igualdad. La reforma educativa impulsada por esta ley, unida a todas las reformas que se implementan en Sudamérica tienden a la promoción de recursos humanos. Los investigadores de la ciencia de la administración indican que en los países subdesarrollados "la carencia de administradores capaces y enérgicos tiene más importancia como factor limitante en el proceso de desarrollo que la falta de capital o de tecnología."(1) Administración y Liderazgo son dos conceptos diferentes, pero relacionados. La mayor parte de los expertos coinciden con esta afirmación. En la actualidad, los investigadores están tratando de identificar la serie de rasgos que implícitamente maneja la gente cuando se refiere a un líder. Esta corriente propone que "el liderazgo es tanto estilo (proyectar el aspecto del líder) como contenido." (Robbins, 1996, resaltado propio) "El liderazgo es influencia en el comportamiento de personas, o grupos, para alcanzar objetivos. Aquellos jefes ubicados en la jerarquía del mando organizacional, tienen capacidad efectiva para intervenir en la conducta de sus subordinados, en cuanto pueden ordenar acciones en función del logro de los objetivos. En consecuencia, en un sentido estrecho y formal, se sigue que los administradores se ajustan a la idea de liderazgo. Sin embargo, la idea es incompleta y engañosa; porque son los seguidores y subordinados, los que determinan efectivamente si alguien es líder o no; lo cual es esencial para la comprensión del liderazgo. En razón de lo anterior, afirmar que los administradores son líderes por derecho de posición organizacional o de autoridad; sólo es verdad, si los subordinados reconocen al administrador como líder y cooperan con él; en caso contrario, la afirmación es incorrecta." (Lynch, 1999, resaltado propio) John Kotter insiste en las diferencias entre administración y liderazgo. El cuadro a continuación expresa las ideas de Kotter (1990) Administración versus Liderazgo
Fuente: De "A force for change: how leadership differs from management" por John Kotter en "El líder del cambio", p. 29.
Características del líder en contraste con el administrador
De Cornejo en Rugarcía, La formación de los líderes.(1997) "El éxito en puestos administrativos requiere cada vez más un liderazgo, no sólo una buena administración. Incluso en los niveles más bajos en las empresas, la incapacidad de guiar perjudica tanto el desempeño corporativo como las carreras individuales." (Kotter) "Liderazgo es un mensaje de progreso y humanidad, lleno de posibilidades; de confianza, visión y destino para las personas y las organizaciones. Su estudio es una puerta abierta a la esperanza, porque su fin es encontrar respuestas que satisfagan aquellas necesidades de las personas y los grupos sociales; de autonomía y responsabilidad, de solidaridad, creatividad y realización personal. Liderazgo es la influencia que puede ser determinante para el desarrollo de las personas y organizaciones."(2) El director escolar El director escolar es el administrador de la organización llamada escuela. (Owens, R; 1976). Entre las funciones que le competen se encuentra una que es esencial: ejercer liderazgo. "Independientemente del estilo de dirección que se desarrolle en una institución educativa, la dirección tiene una influencia significativa, ya que su actuación incide en todos los procesos del centro educativo; en el comportamiento del personal, de los alumnos, de coordinación, en la definición del trabajo, la planificación, supervisión de la tarea y personal y otros."(3) La importancia de las personas se hace evidente. Este líder también favorece que los subordinados puedan idear nuevas soluciones a viejos problemas, es receptivo y busca potenciar la profesionalización de sus empleados. Este líder "propicia la utilización de toda su capacidad intuitiva lógica, refuerza la satisfacción, el rendimiento y eficacia de sus colaboradores, y revitaliza su papel de motor y agente de cambio".(4) "Toda escuela del próximo siglo exitosa tiene por lo menos un líder efectivo. En realidad, el liderazgo fuerte es el rasgo que distingue a las mejores de estas escuelas. En toda escuela que ha acrecentado drásticamente el desempeño de los alumnos, cambiado las actitudes de los estudiantes y maestros o instrumentado reformas radicales, hay un individuo visionario y empeñoso que muestra el camino."(5) El compromiso político con la calidad de la educación La Ley Federal de Educación, votada por el Congreso de la Nación Argentina el 14 de abril de 1993, marcó un hito en el proceso de reforma del sistema educativo. El texto de la Ley establece una serie de conceptos fundamentales para la construcción de un nuevo sistema educativo. Entre ellos merecen especial atención la preocupación por la calidad de la educación impartida y su evaluación permanente, preocupación expresada en el artículo 48 de dicha Ley; creando, a partir de su implementación, el SINEC, Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad. Definir indicadores de calidad es sumamente difícil, y esta dificultad aumenta cuando se trata de la satisfacción del cliente con un servicio, ya que la subjetividad juega un papel muy importante. La EFQM (EUROPEAN FOUNDATION FOR QUALITY MANAGEMENT) fundamenta su filosofía de la calidad en los principios detallados a continuación:
Criterios y subcriterios de la EFQM: se pueden expresar gráficamente en el siguiente esquema:
De la empresa a la escuela
El concepto de calidad en educación El significado atribuido a la expresión «calidad de la educación» incluye varias dimensiones o enfoques, complementarios entre sí. Un primer sentido del concepto, la calidad entendida como «eficacia»: una educación de calidad es aquella que logra que los alumnos realmente aprendan lo que se supone deben aprender-aquello que está establecido en los planes y programas curriculares-al cabo de determinados ciclos o niveles. En esta perspectiva el énfasis está puesto en que, además de asistir, los niños y adolescentes aprendan en su paso por el sistema. Esta dimensión pone en primer plano los resultados de aprendizaje efectivamente alcanzados por la acción educativa. Una segunda dimensión del concepto de calidad, complementaria de la anterior, está referida a qué es lo que se aprende en el sistema y a su «relevancia» en términos individuales y sociales. En este sentido una educación de calidad es aquella cuyos contenidos responden adecuadamente a lo que el individuo necesita para desarrollarse como persona-intelectual, afectiva, moral y físicamente-, y para desempeñarse adecuadamente en los diversos ámbitos de la sociedad-el político, el económico, el social-Esta dimensión del concepto pone en primer plano los fines atribuidos a la acción educativa y su concreción en los diseños y contenidos curriculares. Finalmente, una tercera dimensión es la que se refiere a la calidad de los «procesos» y medios que el sistema brinda a los alumnos para el desarrollo de su experiencia educativa. Desde esta perspectiva una educación de calidad es aquella que ofrece a niños y adolescentes un adecuado contexto físico para el aprendizaje, un cuerpo docente adecuadamente preparado para la tarea de enseñar, buenos materiales de estudio y de trabajo, estrategias didácticas adecuadas, etc. Esta dimensión del concepto pone en primer plano el análisis de los medios empleados en la acción educativa. La puesta en primer plano del problema de la calidad de los aprendizajes torna absolutamente insuficientes los indicadores tradicionalmente empleados para evaluar el desempeño de los sistemas educativos: evolución de la matrícula, cobertura, repetición, deserción, etc. En el presente la preocupación central ya no es únicamente cuántos y en qué proporción asisten sino quiénes aprenden en las escuelas, qué aprenden y en qué condiciones aprenden. En un intento de síntesis de lo que la investigación educativa ahora nos dice acerca de los factores que inciden sobre la calidad de la educación, es posible agruparlos en tres grandes apartados:
Las características de la escuela que inciden sobre la calidad de la educaciónLas escuelas de hecho varían en el logro de los resultados de aprendizaje entre sus alumnos. Puesto que estas variaciones existen, resulta útil identificar aquellas características de la escuela que se asocian con buenos resultados de aprendizaje y que son independientes de las características de la demanda. Estas características son de diverso tipo:
Hay varias formas de clasificar y describir las características de la "buena gestión" escolar. Vamos a hacer referencia a algunas de ellas. El estudio mundial(6) sobre lectura, llevado a cabo en 26 países, encuentra que las escuelas con resultados de calidad tienen directores capaces de lograr la participación de los padres de familia en las actividades escolares. De todas las variables consideradas, esta resultó ser la más poderosa en más países. Además de éstas, el estudio encuentra que las características propiamente escolares de las escuelas que, en igualdad de circunstancias, obtienen los mejores resultados son las siguientes: llevan a cabo actividades de evaluación del personal, mantienen frecuentes contacto con la comunidad, llevan a cabo reuniones de docentes, muestran una activa preocupación por los problemas de los alumnos en lo individual, y tiene acciones de desarrollo docente Estas características conducen a los autores a concluir que las escuelas más efectivas para lograr buenos resultados en lectura tiene un director que logra el apoyo de los padres en torno a los principios y a los objetivos de la escuela, y que enfatiza la evaluación del personal docente. En menor medida, el director evalúa frecuentemente el trabajo propiamente pedagógico de los docentes, tiene contactos con la comunidad local, representa activamente la escuela y se preocupa por el bienestar de sus alumnos. Tiene frecuentes reuniones con su personal docente para discutir en torno a estándares, contenidos y objetivos educativos, métodos de enseñanza, y el avance de los diferentes grupos y de los diversos alumnos. El liderazgo debe ser de carácter pedagógico, es decir, debe ejercerse en función del aprendizaje de los alumnos. Recae en los directores de las escuelas. En las escuelas efectivas, los directores son fuertes, muy visibles en la escuela. ¿Cómo evaluar a las instituciones educativas? La prof. Inés Aguerrondo en la exposición realizada en 1995 en el Curso para Directivos organizado por el Consejo Superior de Educación Católica, indicaba los siguientes aspectos a tener en cuenta cuando se evalúa una institución educativa:
Como se observa del análisis anterior se impone la necesidad de evaluar aspectos integrales en las instituciones educativas, y no sólo aspectos relacionados con la eficacia, sino también aquellos relacionados con la relevancia y los procesos. "La evaluación consiste en un proceso sistemático de recogida de datos, incorporado al sistema general de actuación educativa, que permite obtener información válida y fiable para formar juicios de valor acerca de una situación. Estos juicios, a su vez, se utilizarán en la toma de decisiones consecuente con objeto de mejorar la actividad educativa valorada." (Casanova, 1992) Si la evaluación fuera utilizada como estrategia de mejora personal en todos los órdenes y no como rígida medida sancionadora de aquello que no se ha logrado, se habría dado un paso decisivo par la elevación definitiva de la calidad de la enseñanza de los centros. (Casanova) En los estudios más recientes, se puede constatar la aparición de nuevos componentes e indicadores de calidad de los centros, que tienen una alta incidencia en los resultados que éstos obtienen. Algunos de ellos son el clima escolar, el nivel sociocultural de la familia, y más recientemente, las expectativas que se mantienen sobre la respuesta del alumnado, el profesorado o los directivos de los centros, es decir, lo que los profesores y las familias esperan de los alumnos, lo que la dirección espera del profesorado o lo que el medio o la Administración esperan del equipo directivo. Las expectativas resultan ser así, factores importantes que afectan en cadena al rendimiento global de la institución. (Casanova, 1992) La OCDE (1989) llegó a la conclusión de que las escuelas más eficaces se caracterizan por la presencia de los siguientes indicadores de calidad (propuesta reducida de los enunciados originales):
Estos indicadores son propuestos por la bibliografía proporcionada por el Ministerio de Cultura Y Educación de la República Argentina, y han sido difundidos a través de los programas de actualización para directivos que se han desarrollado en todo el país. Liderazgo y calidad de la educación Una buena enseñanza a nivel áulico es fundamental para el logro académico del estudiante. Pero hay otros factores a nivel de escuela que influyen en la efectividad instructiva. "Existen elementos de enseñanza efectiva que van más allá de lo que sucede en cada sala de clase. Por ejemplo, las escuelas que son más efectivas son aquellas que tienen una misión y enfoque académico claros. Cuentan con directores que son líderes instructivos fuertes, iniciadores proactivos del cambio y estimuladores de todo el personal para que participe en la ejecución de éste. (Teddie y Stringfield, 1993)" (Slavin, 1996) Existen dos aspectos en la gestión de un grupo mediano o grande para lograr la eficacia: la consecución de resultados en función de la satisfacción del cliente y las relaciones humanas. Esta capacidad de atraer, de anteponer la satisfacción del cliente ante la propia, se complementa con la capacidad de proporcionar visión de futuro que incentive el trabajo cotidiano, la capacidad de entusiasmar para conseguir objetivos de calidad con eficiencia. La capacidad para producir innovación y cambio tan necesarios en la escuela, la capacidad para asumir reformas sólo se puede conseguir desde dentro de la escuela y por un director que haya desarrollado habilidades de liderazgo. Diseño de la Investigación Se realizó una investigación descriptiva utilizando técnicas de observación, entrevistas, encuestas, y cuestionarios de autoevaluación. Para determinar el valor de cada una de las variables se procedió a la triangulación de las fuentes citadas. Definición de conceptos claves Las variables en estudio son LIDERAZGO Y CALIDAD EDUCATIVA, entendiéndose por ellas lo siguiente
Las variables a estudiar son LIDERAZGO, como variable independiente; y, CALIDAD EDUCATIVA como variable dependiente. LIDERAZGO: se considerará que existe cuando se observen TODAS las conductas relativas a visión, creatividad, adaptabilidad al cambio, comunicador eficaz, preocupación por las necesidades de subordinados, crítico del status quo. CALIDAD EDUCATIVA: se la simbolizará con la letra "C" y se trata de una variable categórica cuyos valores van desde 0 hasta 10, cada valor indica la presencia de los siguientes indicadores pudiendo estar presentes ninguno de ellos, lo que corresponde al valor 0; o estar presentes todos, lo que corresponde al valor 10. Los supuestos de la investigación que se pretendieron comprobar eran que los directores escolares son más administradores que líderes, los directores escolares de escuelas de nivel medio de la Provincia de San Juan (Argentina) no manifiestan conductas de liderazgo. Y en caso contrario, es decir, que sí manifiestan conductas de liderazgo, estos directores se encuentran en las escuelas donde hay una mayor presencia de los indicadores de calidad educativa. De un total de 54 escuelas, sólo 26 cumplían con los requisitos de antigüedad del director de al menos cuatro años. Tomando estas escuelas se procedió a realizar un cruce entre turno, número de alumnos, gestión y orientación; llegando así a la selección de nueve establecimientos de los cuales sólo se trabajó con siete debido a que los otros dos se negaron a colaborar. Presentación e interpretación de los datos La variable LIDERAZGO adoptó en valor 0 en todos los casos, la investigación estableció como requisito para su existencia, la presencia de todas las conductas definidas. La no concurrencia de una de ellas, significaba la nulidad de la variable LIDERAZGO. Con respecto a la variable CALIDAD EDUCTIVA, ésta adopta diferentes valores de acuerdo al establecimiento que se trate, siendo su rango entre 4 y 8. En una época de cambios, donde la exigencia de la implementación de una transformación educativa no admite negativas por parte de las instituciones, es difícil encontrar directores líderes, debido a que su tarea es obedecer y lograr la adhesión de su personal a los cambios, independientemente de su acuerdo o desacuerdo con los mismos. Esta obediencia implica que los seguidores (docentes y para-docentes) no vean en ellos los líderes que les gustaría seguir. La adaptabilidad al cambio y criticidad del status quo se ven condicionadas por esta situación. Además los directores manifestaron el exceso de tareas administrativas que la transformación educativa, les significó en estos últimos cuatro años. Por lo cual, la atención a las necesidades de los subordinados queda en un segundo plano. Cabe destacar que los cambios que afectan a las instituciones educativas han marcado un avance en el logro de una visión institucional por parte de directores y docentes. Con respecto a la comunicación eficaz, se observó que es posible mejorar en este sentido. En torno a la creatividad, el test aplicado se analiza desde ocho enfoques, que son la fluidez, la flexibilidad, la originalidad, la redefinición, la imaginación, la elaboración, el impacto y la orientación al objetivo. Se puede concluir que todos los directores escolares manifiestan fluidez. La flexibilidad sería baja, se proponen ideas pero no hay mucha variedad en los caminos propuestos. Sólo una directora responde a los enfoques imaginación e impacto. Los indicadores de CALIDAD EDUCATIVA: objetivos, equipo y coordinación, se encuentran presentes en todas las escuelas porque la metodología de trabajo impulsada por las autoridades educativas nacionales y provinciales, así lo establece. No podrían considerarse como acciones distintivas de cada escuela. El 100 % de los docentes encuestados ha realizado cursos de actualización en los dos últimos años, muchos de ellos responden por iniciativa propia, pero hay un sesgo en esta respuesta, la transformación educativa en marcha, exige perfeccionamiento constante, por lo que el Ministerio de Educación ofrece cursos de manera permanente a los cuales los docentes deben asistir, regulando sus tiempos e intereses de acuerdo a la oferta. La estabilidad de los docentes es una constante, debido a que se trabajó con escuelas urbanas por lo que la movilidad de una escuela a otra no se observó. El trabajo con los padres de los alumnos de nivel medio (adolescentes) es un poco difícil, debido a que estos últimos no quieren que sus padres están se acerquen a la escuela por razones propias de la edad adolescente. Las disponibilidades edilicias condicionan en cinco de las siete escuelas, el desarrollo de actividades que amplían la utilización del tiempo. Cabe destacar que a pesar de esta dificultad, se ha observado la realización de actividades no áulicas que fortalecen el aprendizaje. La realización de actividades con otras instituciones que rodean a la escuela es posible. Este indicador no se encuentra presente en todas las instituciones pero la variedad de acciones llevadas a cabo y observadas en las escuelas permiten concluir que es posible llevarlas a cabo. Se observó la relación con instituciones como uniones vecinales, Municipios, empresas, parroquias, otras escuelas, Juzgados de familia, clubes; indistintamente de la ubicación social de la escuela, de su tamaño o de su orientación. En cuanto al indicador espíritu de escuela no es fácil determinar su existencia. Conclusiones y Sugerencias Los directores escolares presentan conductas más de administradores que de líderes, aunque esta conclusión no es taxativa, ya que sólo se han estudiado algunas conductas; y, no obstante que algunos de ellos presentan varias conductas, la investigación estableció para la variable LIDERAZGO, como requisito la existencia de todas las conductas indicadas. La conclusión anterior implica que el segundo supuesto de la investigación que era correlacionar la existencia de directores con conductas de liderazgo con la calidad educativa de sus escuelas no pudo probarse. En cuanto a calidad de la educación, las escuelas están en proceso de adopción de nuevas formas de gestión y administración, los modelos a partir de las cuales se han estudiado se están comenzando a aplicar, por lo que se puede asegurar que en todas ellas se da la determinación de objetivos en común, hay incipientes acciones en cuanto a la coordinación; pero queda un largo camino por recorrer.
La experiencia lograda con la realización de esta investigación permite sugerir que ell análisis del liderazgo del director o del equipo directivo constituye un tema para estudiar exclusivamente, proponiendo una ampliación de las conductas o aspectos considerados en el presente trabajo, para lograr el objetivo adicional del trabajo que era proporcionar elementos científicos de valor para la designación de los directores escolares. Palabras finales La calidad educativa es un fenómeno complejo y hay múltiples factores que lo determinan, y cualquier esfuerzo por afectar una de sus causas será, necesariamente, parcial. Es decir, se debe evitar considerar que la simple aplicación de medidas de buena gestión escolar resolverán el problema de la calidad educativa. Especialmente peligroso resulta el que se entienda con esto que el sistema educativo pueda desentenderse de los problemas de la calidad. Se debe dejar claro que para que una buena gestión pueda realmente traducirse en adecuada calidad educativa, requiere de un apoyo decidido-mayor que el que ahora se brinda, sin duda, en muchos de nuestros países, tal como lo muestra la investigación-a las decisiones escolares de cambio y mejoramiento. Es muy importante que la investigación se proponga ir generando y poniendo a prueba hipótesis de carácter no meramente descriptivo, sino explicativo, a fin de ir generando la base empírica que confirme la teoría. Es innegable el papel que cumple la educación en el desarrollo de una ciudadanía que pueda sostener y fortalecer la democracia, y a la vez lograr mayores niveles de competencia para el desarrollo económico. Reconocer esto implica situar en los sistemas educativos la responsabilidad de difundir, al conjunto de la población, los conocimientos necesarios para lograr este objetivo. El objetivo de brindar una educación de calidad con equidad genera la necesidad de reformar aspectos sustantivos de la organización y la gestión de nuestros sistemas educativos. *) Candidata al grado de Magister en Administración Educacional - Dirigió el trabajo el Profesor Patricio Lynch Gaete.
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