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| Número 2 - Diciembre 1999 |
Aprendizaje Colaborativo Asistido por Computador: Paz
Baeza Bischoffshausen, Angélica Mª Cabrera
Carrasco, Mª Teresa Castañeda Díaz, |
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Desde hace algunos años, la Educación chilena vive un acelerado proceso de cambio, producto de las nuevas teorías de aprendizaje y de la incorporación de recursos multimediales a las escuelas, principalmente los informáticos, lo que se ve plasmado en la actual Reforma Educacional, lo que lleva a los docentes a replantearse sus prácticas pedagógicas y a abrirse a nuevas formas de enseñar. Como propuesta interesante para el logro de aprendizajes significativos y trascendentes se encuentran las teorías que avalan el Aprendizaje Colaborativo y dentro de éste cabe señalar que producto de numerosas investigaciones se ha descubierto que el aprendizaje colaborativo asistido por computador constituye una de las estrategias pedagógicas que obtiene grandes logros, ya que permite que los alumnos construyan sus aprendizajes en conjunto con otros, mediados por el computador. Introducir este recurso en los colegios conlleva la revisión y desarrollo de prácticas pedagógicas que permitan el logro de los objetivos propuestos. Producto de lo antes expuesto, se hace necesario revisar los supuestos en los que se ha estructurado el concepto de Aprendizaje Colaborativo Asistido por Computador (ACAC), identificar los componentes y la forma en que se desarrolla a fin de despejar los aspectos posibles de transferir para la replica de experiencias exitosas de este tipo de trabajo. Lo que a continuación presentaremos será una aproximación a los aspectos teóricos, componentes y aspectos procedimentales necesarios para una experiencia de trabajo colaborativo asistido por computador que genere experiencias de aprendizaje relevantes para la práctica escolar. MARCO TEÓRICO Existe en la actualidad cierto consenso respecto a que las potencialidades de trabajo pedagógico con recursos informáticos no han sido visualizadas en toda su dimensión quedando incluso la impresión de que las posibilidades para proveer fuentes de información y espacios de interacción de trabajo son inagotables Aceptando que parte de estas premisas son correctas la pregunta que evidentemente emerge tiene relación con ¿qué razones o condiciones permiten o potencian este tipo de realidad?, ¿qué es lo que sucede al trabajar con computadores que aporta tanto cualitativamente al desarrollo pedagógico?. Buscar estas respuestas nos lleva obligadamente a los supuestos teóricos que están detrás de estas experiencias, supuestos que provienen de diversas formas de interpretar el campo educativo pero que coinciden en destacar el rol social del aprendizaje. Crook ha identificado a tres corrientes que coinciden en este aspecto: la teoría computacional de la cognición; el constructivismo y la teoría socio-cultural. No haremos aquí una revisión acabada de cada una de ellas, sino que resumiremos las conclusiones más importantes que aportan estas teorías y demarcaran el rango de acción de nuestra investigación: La primera de estas conclusiones está referida al carácter situado del aprendizaje, lo que apunta a reconocer la cognición como un conjunto de sistemas funcionales situados en torno a hechos sociales de los cuales participa un sujeto que aprende. Uno de los elementos esenciales que incide es el uso de instrumentos de comunicación como el lenguaje, este instrumento es conceptualizado ante todo como una forma de negociación social mediante la cual el individuo se hace partícipe de su contexto social, como ha señalado Lavé "Desde una visión interpretativa, se negocia el significado, el uso del lenguaje es una actividad social más bien que una cuestión de transmisión individual de información" Un segundo elemento teorético es la concepción acerca de que el hombre ha construido históricamente los instrumentos. El hombre construye instrumentos como parte de su proceso de adaptación socio-cultural, la principal característica de este proceso es que estos medios creados por el hombre para funciones específicas terminan impactando de tal forma el comportamiento humano que se ha afirmado, que finalmente permiten "interpretar la cultura", ya que al amplificarse un instrumento impulsa una vinculación social entre el sujeto, el medio y el ambiente cultural. Esta premisa permite entender que los instrumentos construidos por el hombre son a su vez "criatura" y "creaturas" del desenvolvimiento socio-cultural al actuar paralelamente (y paradójicamente) como entes funcionales en un contexto y generadores de otros, transformándose con ello en mediadores de la acción humana. La tercera conclusión desde la cual situaremos nuestro análisis, dice referencia al componente social del aprendizaje o lo que es mas simple, aprender con otros y de otros y hace referencia a lo que en la sicología social se conoce como Zonas de Desarrollo Próximo (ZDP). Este supuesto permite valorar desde perspectivas educativas, el trabajo que desempeña un sujeto con otros en pos de un aprendizaje determinado, la importancia que se le asigna al compartir con otros abre las puertas para generar estrategias de enseñanza-aprendizaje centradas en el crecimiento colectivo.(Vygotsky, 1978) Lo anterior ha permitido buscar optimizar los usos y aplicaciones del trabajo con computadores ya que los avances tecnológicos y la creación de gigantescas redes de circulación de información multimedial han potenciado sacar provecho y encontrar las respuestas al como usarlas en provecho de la formación. La preocupación por encontrar estas respuestas ha motivado a los investigadores para realizar estudios sobre la interacción que se produce al utilizar computadores en un ambiente escolar, constatándose interesantes resultados en el campo del trabajo colaborativo. Se ha constatado que las posibilidades pedagógico-curriculares son muchas más de las que hasta hoy han podido investigarse, especialmente por proveer y generar ricas fuentes de información y espacios dinámicos de trabajo, discusión y socialización, como lo ha sostenido Zea y colaboradores "Estos ambientes proporcionan a los estudiantes más poder y responsabilidad y una gran oportunidad de aprender sabiamente con su uso y de desarrollar sus propios métodos para realizar sus metas", no obstante también es cierto que la introducción de estos instrumentos mediadores tienden a "desorganizar las estructuras formales de la educación tradicional y, de todos modos, exige una transición delicada desde la situación actual a la soñada" ¿Cómo entender el trabajo colaborativo asistido por computador?, ¿cuáles son sus beneficios?, y por último ¿que roles ocupan sus componentes? Son las preguntas que trataremos de responder a continuación. NATURALEZA DEL APRENDIZAJE COLABORATIVO ASISTIDO POR COMPUTADOR Resulta algo complejo construir un concepto preciso y claro sobre qué es el aprendizaje colaborativo asistido por computador (ACAC); es muy posible que al preguntar sobre el tema obtengamos respuestas diferentes a igual número de entrevistados; ésto lejos de reflejar la ausencia de elementos o aspectos comunes que permitan entender el tema constata la etapa de construcción permanente de esta idea producto de que aún no existe la certeza de todos sus efectos y formas de proceder. Por ello es que consideramos imprescindible el trazar una definición que demarque nuestro accionar futuro, para profundizar y analizar sus principales características. El concepto "Aprendizaje colaborativo asistido por computador" proviene de siglas acuñadas en el idioma ingles tales como CSCL y CAL que apuntan a relacionar de alguna forma a sujetos y computadores tras un objetivo común de carácter formativo. Las experiencias de aprendizaje colaborativo asistido por computador (en adelante ACAC) apuntan a entender el aprendizaje como un proceso de contextualización de la situación en que se desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esta valoración se orienta por un lado a reconocer y sistematizar los pormenores de la interacción que se da en un aula informática y por otro a la convicción de que el conocimiento se construye socialmente, por lo que esta visión posee elementos constituyentes como la interacción entre humanos (relación profesor-alumno-alumno), la mediación que realiza el computador (y sus recursos asociados) para el logro de objetivos; la importancia del contexto de los participantes y la posibilidad de construcción colectiva del aprendizaje. En consideración de lo anterior, definiremos en forma a priori el ACAC como una estrategia de enseñanza-aprendizaje por la cual interactúan dos o más sujetos para construir aprendizaje, a través de discusión, reflexión y toma de decisión, proceso en el cual los recursos informáticos actúan como mediadores. Demarcado conceptualmente nuestro problema de estudio, existe una segunda situación relacionada con la naturaleza del ACAC y que dice relación con que a pesar de que el trabajo colaborativo como estrategia se puede implementar son la mediación de computadores lo cierto es que la penetración de este recurso tecnológico en el campo educativo cambió las características del trabajo docente, ante lo cual nos preguntamos qué es lo que aportan los computadores para transformarse en mediadores. La respuesta a tal interrogante se puede buscar en lo que más arriba definimos como capacidad transformadora de los instrumentos de mediación social que usa el hombre en su construcción cultural. Bajo este paradigma se puede entender que la inclusión de los computadores en todas las dimensiones de desenvolvimiento humano como se constata en estos días ha cambiado el comportamiento en éste como por ejemplo la relación tiempo-comunicación. Hasta hace unas décadas atrás el hombre utilizaba como medio de comunicación interpersonal recursos que requerían de la mediación humana para cumplir su objetivo pensemos, por ejemplo, en una carta en soporte papel la cual para llegar a su destino debía esperar que un mediador humano (cartero) la transportará a su destino con la consiguiente inversión de tiempo a escala humana. Esto provocaba que la toma de decisiones (en cualquiera de sus dimensiones) se adecuará a estos plazos, lo que significaba para el hombre una constante dependencia del tiempo de desplazamiento. Hoy con el Correo Electrónico, la información interpersonal y grupal se traslada a velocidades exponencialmente mayores que la de anteriores medios, dependiendo ahora no de la mediación humana directa, sino que de la misma tecnología lo cual ha significado romper la relación tiempo-espacio de escala humana a una dimensión tiempo-espacio de escala tecnológica. Esto ha traído consigo que la toma de decisión del hombre sea mucho más rápida y efectiva que en antaño, modificando la relación humano-humano a una relación humano-tecnología-humano. Este modesto ejemplo, sólo viene a constatar que la tecnología informática penetró en todos los quehaceres humanos en el ámbito público y privado, lo cual trajo consigo cambios en el comportamiento y formas de interrelación entre los hombres por el carácter multisensorial de esta tecnología lo que permite que todas las formas de aprendizaje se comuniquen con este medio, lo cual desde el punto de vista pedagógico viene a entregar herramientas para responder a la gran problemática de cómo abordar la diversidad en el aula. (Gardner, 1999) La conformación de estas ideas nos permiten comprender y organizar el ACAC de la siguiente manera:
Entendido así, la construcción de un ambiente colaborativo debe buscar el desarrollo de habilidades individuales y grupales a partir de la interacción entre estudiantes y su profesor en la exploración de nuevos conceptos, situándose la responsabilidad del aprendizaje en cada sujeto que aprende, (Kaye,1997) por lo que esta interacción que finalmente debiera constituir el ambiente debe ser rico en posibilidades para propiciar el crecimiento del grupo.(Prescott, 1993) Es así como podemos establecer que entre los logros del trabajo colaborativo asistido por computador podemos identificar las siguientes competencias: (Johnson,1993)
Respecto al logro de Conocimiento Compartido podemos establecer tres niveles de logros: (Johnson, 1993)
Tareas Grupales
Dinámica Grupal:
Nivel personal
COMPONENTES DEL ACAC Y SUS ROLES Corresponde sumergirnos en los pormenores de lo que hasta ahora ha sido considerado por los autores como un aprendizaje de este tipo. Para esto determinaremos tres componentes esenciales de la interacción del ACAC a nivel pedagógico:
La relación que intentaremos comprobar se puede representar esquemáticamente de la siguiente forma:
Este modelo se puede entender como la existencia de interacción entre Profesor-Alumno-Alumnos en pos del aprendizaje mediatizada por computadores en un marco ambiental-administrativo proclive a ello. Sería demasiado superficial entender este esquema sólo por sus componentes generales, ya que estos no explican una serie de condiciones y roles para que este modelo pueda implementarse, por esta razón a continuación describiremos y analizaremos los roles de cada componente y las condiciones necesarias para que estas se manifiesten en un ambiente de ACAC. COMPONENTE PROFESOR El rol del profesor para la construcción de un ambiente de ACAC resulta esencial al momento de pensar la construcción en el aula de nuevas formas metodológicas de trabajo, por ser éste el depositario de la toma de decisión para impulsar o no una Innovación. (Crook, 1993) Una vez tomada la decisión de impulsar cambios metodológicos de este cariz, recae también en el docente la enunciación, a lo menos de la forma organizativa de la estructura de un grupo-curso, esto por ser quién debiera conocer las características personales de cada uno de sus alumnos (fortalezas, debilidades, intereses) lo cual apunta derechamente a ser capaz de conocer los ritmos de aprendizaje de un grupo de trabajo para determinar la focalización de acciones. (Gardner; 1999) Este tipo de condiciones obedece a la necesidad de organización del trabajo colaborativo, el cual en un grupo numeroso y diverso debiera recaer en el docente como ente con autoridad para ordenar y guiar el trabajo cuidando que en cada uno de ellos se dé la diversidad y un aporte real por parte de cada uno de los miembros. Es el docente quien debiera proveer de las orientaciones y recursos (selección) que han de ocuparse durante una actividad de este tipo, así como propender a la generación de habilidades sociales que les permitirán a los alumnos interactuar exitosamente en un proceso de enseñanza aprendizaje de carácter colaborativo. Tales como:
COMPONENTE ALUMNOS Cuando fijamos nuestra atención en el otro actor de esta interacción colaborativa debemos mirar no sólo el rol que juega el alumno dentro del aula, sino que también el rol de "terceros" que contribuyen a la construcción colectiva del aprendizaje. Es éste tal vez una de las grandes riquezas del ACAC, permitir la confluencia de actores ajenos al aula. Este componente lo hemos situado a un mismo nivel por participar de este tipo de trabajo según los criterios y orientaciones señalados por el componente Profesor. El componente Alumnos sienta su base de acción en la capacidad y habilidad para organizarse de forma que todos los partícipes puedan participar activamente y en forma relativamente equitativa. Entre las características que deben ser consideradas se cuentan las siguientes:
Para que estas premisas se vuelvan realidad es necesario que se den ciertas condiciones previas como las identificadas por Crook en un estudio de caso norteamericano y analizado en relación con las condiciones de trabajo para el ACAC. La primera de estas condiciones está referida a una actitud de Comunicación por parte de los estudiantes y otros participantes, eso resulta imprescindible para el logro de la interacción. Cuando esto no se da por sí mismo, se hace necesario la acción o esfuerzo adicional de un grupo que en concordancia con el "Coordinador o Director" de ACAC (Componente Profesor) asume la misión de transformarse en "Masa Crítica" capaz de convocar a elementos periféricos. Una segunda condición está referida a la voluntad por participar de este tipo de actividades, lo que conlleva una relación directa entre motivación e interés, sin los cuales, la evidencia pareciera demostrar, que no es posible realizar exitosamente un ACAC. COMPONENTE INFORMATICO Sin duda la inclusión del componente informático dentro del ACAC es esencial para entender la naturaleza del proceso colaborativo. Su incorporación, sin embargo no está exenta de impresiones negativas que destacan su carácter subversivo al romper con las estructuras presentes en el establecimiento. Este carácter sólo refleja el papel transformador de este medio al ofrecer al docente nuevas herramientas para mejorar su práctica y orientar sus esfuerzos formadores. A esto se suma la necesidad de contar con condiciones técnicas accequibles a los participantes y que potencien tres temáticas en general: vínculos interpersonales, fuentes de información y un lenguaje común a los participantes. (Crook, 1993) Al incluir el computador en experiencias de trabajo colaborativo, éste puede tomar diferentes formas:
Entre las ventajas del uso del computador en un trabajo colaborativo, podemos citar las siguientes:
COMPONENTE AMBIENTAL-ADMINISTRATIVO A pesar de que en la mayoría de los estudios este un tema que no posee mayor relevancia, creemos que en el caso chileno, resulta de vital importancia abordar este tema como un componente esencial para la implementación de experiencias colaborativas exitosas. Incluimos en este nivel todo lo relacionado con el control administrativo de un establecimiento y las relaciones ambientales dentro del mismo lo cual puede apoyar (motivar) este tipo de acción o perjudicarla. Entre los factores que este componente puede favorecer están los siguientes:
CONCLUSIONES Lo revisado hasta el momento permite establecer algunas orientaciones sobre las cuales debiera estructurarse el aprendizaje colaborativo asistido por computador (ACAC) en al ámbito formativo. La primera de estas orientaciones tiene que ver con conceptualizar este tipo de trabajo como una metodología de acción interactiva entre sujetos que desean aprender. Esta esencia de lo interactivo apunta a reconocer relaciones horizontales donde cada uno tiene el derecho y el deber de aportar y aprender del y con otro. La segunda reflexión está referida al rol mediador de los recursos informáticos, esto apunta a centrar el proceso de enseñanza-aprendizaje en los sujetos antes que en los medios. Por lo tanto, reconociendo este tipo de relación, será posible readecuar las metodologías de aprendizaje optimizándola con las posibilidades multisensoriales de los computadores con lo cual un docentes puede a través del trabajo colaborativo responder a muchas de las diversidades existentes en una clase. Como tercera situación constatada, el ACAC posee componentes y roles que deben perfectamente identificados y potenciados para el diseño e implementación de este tipo de acciones. De los cuatro componentes identificados, dos de ellos son en sí mismo la esencia de la interacción: Profesor y Alumnos; uno actúa como mediador aprovechando todas sus potencialidades: Recursos Informáticos; y un cuarto puede determimar el contexto de trabajo desarrollado: Ambientación y Administración. En su conjunto estos componentes establecen la forma de una acción de ACAC. Entre las condiciones que el ACAC debe generar previamente en los interactuantes están la necesidad de contar con un director o coordinador de difusión de las acciones a realizar; un ambiente proclive a la participación de todas las voces de una clase; el esfuerzo adicional de un grupo en pos de constituir una suerte de "masa crítica" que tienda a actuar como fuerza centrípeta de los participantes periféricos y las condiciones técnicas necesarias para el acceso y uso de todas las potencialidades de los recursos mediadores. Como conclusión final y a su vez interrogante, queda la impresión de que los medios tecnológicos ayudan al desarrollo de ambientes de ACAC cuando logran o permiten salvaguardar los aportes individuales en una metodología de construcción colectiva, sin caer en la simple cooperación.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS -Coll,C; Martin, E.; Mauri,
M.;Onrubia,J.;Solé,L.;Zabala,A.EL CONSTRUCTIVISMO EN EL AULA Ediciones Graò, 1997,
Barcelona España. (*) SOBRE LOS AUTORES Paz Baeza Bischoffshausen: Licenciada en Educación es en la actualidad profesora de Metodología en la Escuela de Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) para las carreras de Educación de Párvulos y Educación Básica. Ha participado en varios proyectos de investigación. Cursa el programa de Magister en Informática Educativa de la Universidad de la Frontera (UFRO)Angélica Mª Cabrera Carrasco: es profesora de Historia y Geografía y licenciada en Educación titulada en la Universidad de La Frontera, actualmente se desempeña como Jefe de la Unidad Técnico Pedagógico de la Escuela Agrícola de Chol-Chol, ha sido capacitadora de la Red Enlaces de Informática Educativa en la IX región. Cursa el programa de Magister en Informática Educativa de la Universidad de la Frontera (UFRO). Mª Teresa Castañeda Díaz: Profesora de Historia y Geografía, se desempeña en el Instituto Claret de Temuco, establecimiento que participa del proyecto Montegrande de Liceos de Excelencia Académica. Cursa el programa de Magister en Informática Educativa de la Universidad de la Frontera (UFRO). José Miguel Garrido Miranda: Profesor de Historia y Geografía, Licenciado en Historia, con estudios de post-grado en Historia en la Universidad Católica de Valparaíso (UCV). Actualmente se desempeña como Coordinador para la zona San Felipe-Los Andes del proyecto Enlaces de Informática Educativa dependiente del Centro Zonal Costa Centro-UCV. Cumple así mismo funciones como capacitador de Enlaces en su programa regular y en el programa Enlaces Plus para establecimientos Montegrande. Cursa el programa de Magister en Informática Educativa de la Universidad de la Frontera (UFRO). Ana María Ortega Vargas: Profesora de Castellano titulada en la UFRO, ha participado en el proyecto de Formación Inicial de Docentes en la Facultad de Educación de la UFRO, como Tutora. Actualmente labora en el liceo de Luis González Vázquez de la ciudad de Imperial en la IX región. |
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